El Papa León XIV propone una paz que nace del corazón y rechaza la violencia

Con motivo de la Jornada Mundial de la Paz 2026, el Santo Padre Papa León XIV ha dirigido su mensaje a la Iglesia y al mundo entero, bajo el lema: «La paz esté con todos ustedes: hacia una paz desarmada y desarmante», una invitación profunda a construir una paz auténtica que brote del corazón humano y se sostenga en la justicia, el diálogo y la dignidad de toda persona.

En su mensaje, el Papa recuerda las palabras de Jesús resucitado: «La paz esté con ustedes», subrayando que la paz cristiana no es solo la ausencia de conflictos, sino un don de Dios que transforma la vida personal, social y política, y que debe ser acogido y cultivado cada día.

El Santo Padre hace un llamado firme a superar la lógica de la violencia y de la carrera armamentista, advirtiendo que la seguridad basada únicamente en el miedo y en las armas no garantiza un futuro de esperanza para la humanidad. Por el contrario, exhorta a promover una paz “desarmada”, libre de toda violencia, y “desarmante”, capaz de desactivar las causas profundas de los conflictos.

Asimismo, el Papa León XIV pone énfasis en la conversión del corazón, señalando que la paz comienza en las relaciones cotidianas: en la familia, en la comunidad, en la sociedad y entre las naciones. Destaca la importancia del diálogo, la reconciliación, la justicia social y el respeto de los derechos humanos como caminos concretos para la construcción de la paz.

En un contexto mundial marcado por guerras, tensiones y nuevas formas de violencia, el mensaje del Papa es una llamada a la responsabilidad moral de los líderes y de todos los ciudadanos, para proteger y promover incluso los signos más pequeños de paz y esperanza.

La Diócesis de Carabayllo se une a esta jornada invitando a los fieles, parroquias, comunidades y agentes pastorales a orar por la paz, a comprometerse con gestos concretos de fraternidad y a ser constructores de paz en medio de nuestra realidad local y nacional, siguiendo el ejemplo de Cristo, Príncipe de la Paz.

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