En el marco de la VI Asamblea General de la Conferencia Eclesial de la Amazonía, que se desarrolla del 16 al 20 de marzo de 2026 en Bogotá, el Papa León XIV dirigió un videomensaje a los participantes, alentando a fortalecer la identidad misionera, la comunión eclesial y el compromiso con los pueblos amazónicos.

 

En su mensaje, el Santo Padre expresó su cercanía con las comunidades de la Amazonía y destacó que esta Asamblea constituye un tiempo privilegiado de escucha al Espíritu Santo, discernimiento pastoral y renovación del compromiso evangelizador en una región marcada por grandes desafíos sociales, culturales y ambientales.

 

El Papa subrayó que la misión de la Iglesia en la Amazonía debe centrarse en el anuncio del amor de Dios manifestado en Jesucristo, promoviendo una Iglesia con rostro amazónico, cercana a los pobres y comprometida con el cuidado de la Casa Común. Asimismo, insistió en la importancia de la inculturación del Evangelio, valorando la riqueza de los pueblos originarios y sus tradiciones.

En este contexto, el Pontífice animó a seguir caminando juntos —pastores y fieles— en clave sinodal, fortaleciendo la identidad de los discípulos misioneros:

“Los animo a proseguir juntos… en el fortalecimiento de la identidad de los discípulos misioneros en la Amazonia…”, expresó el Santo Padre, invitando a perseverar en la misión evangelizadora.

El Papa también evocó el testimonio de tantos hombres y mujeres que han entregado su vida por el Evangelio en la Amazonía, señalando que su entrega se ha convertido en semilla fecunda de fe y esperanza para las nuevas generaciones, comparándola con un “árbol gigante” que sigue creciendo en la región.

Inspirado en el lema bíblico “Yo estoy por hacer algo nuevo”, el Papa León XIV invitó a reconocer los signos de esperanza presentes en la Amazonía y a no perder la confianza en la acción de Dios, que continúa actuando en medio de las dificultades.

 

Asimismo, destacó que la Iglesia está llamada a vivir las Bienaventuranzas, siendo signo de cercanía, justicia y misericordia, especialmente con los más vulnerables, y promoviendo una ecología integral que defienda la vida en todas sus formas.

 

La Asamblea también representa un momento clave para la vida institucional de la CEAMA, ya que permitirá renovar su presidencia para el periodo 2026–2030, con la misión de dar continuidad a los procesos iniciados tras el Sínodo para la Amazonía y proyectar el camino hacia futuros encuentros eclesiales.

 

Finalmente, el Santo Padre confió los frutos de esta Asamblea a la intercesión de la Virgen María, impartiendo su bendición apostólica y animando a todos los participantes a seguir sembrando esperanza, construyendo una Iglesia viva, sinodal y comprometida con la dignidad de los pueblos amazónicos.

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