En el marco de la Jornada Mundial del Enfermo 2026, la Iglesia en el Perú vivió una significativa celebración eucarística que congregó a numerosos obispos, sacerdotes, agentes pastorales de la salud y fieles, reafirmando el compromiso eclesial de acompañar con cercanía, fe y esperanza a quienes atraviesan momentos de enfermedad y sufrimiento.
Uno de los momentos más destacados fue la presencia de Mons. Neri Menor Vargas, OFM, obispo de la Diócesis de Carabayllo, cuya participación reflejó el espíritu de comunión episcopal y el firme compromiso con la pastoral de la salud. Su asistencia se sumó a la de otros importantes miembros del episcopado peruano, quienes unidos en oración renovaron su misión de llevar consuelo y acompañamiento a los enfermos, sus familias y al personal sanitario.
La celebración contó también con la presencia de representantes del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, de la Conferencia Episcopal Peruana, así como de diversas diócesis del país, entre ellas la Diócesis de Chiclayo, anfitriona de esta importante jornada. Durante la Eucaristía se elevó una oración especial por los enfermos, por quienes los cuidan con dedicación y por todos los agentes pastorales que realizan una labor silenciosa pero profundamente evangelizadora en hospitales, centros de salud y comunidades.
La Jornada Mundial del Enfermo, instituida por San Juan Pablo II y celebrada cada 11 de febrero, memoria de la Virgen de Lourdes, invita a toda la Iglesia a reflexionar sobre el valor del sufrimiento humano iluminado por la fe y a fortalecer la pastoral de la salud como signo concreto de la misericordia de Dios.
Con esta celebración, los obispos y fieles renovaron su llamado a ser una Iglesia cercana, samaritana y misionera, que acompaña con amor y esperanza a quienes más lo necesitan, reafirmando que la atención a los enfermos es una dimensión esencial de la misión evangelizadora.





